Pulseras del más allá

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TERCER PUESTO DEL CONCURSO LITERARIO DE LVS «CALAVERITAS LITERARIAS Y RELATOS DE TERROR» DE LUIS LEÓN

Se rumoreaba que en el pueblo había una persona que podía traer del más allá a nuestros seres queridos, pero nadie la había visto ni sabía si eso era real. Fue así que me di a la tarea de irla a buscar, ya que deseaba volver a ver a mi madre que se me había ido de mis brazos hace unos meses. Aún recuerdo aquella tarde donde los médicos me decían que no había más que hacer, que solo pasará a despedirme, pero siento que no fue suficiente, es por esa razón que me dirigía a buscar a esa persona. Al pasar la luz del sol reinaba poco a poco la oscuridad y un frío me calaba los huesos, pero por más que preguntaba, las personas solo me negaban la existencia de esa persona, decían que solo eran mitos de los ancianos, lo cual me iba desanimando. Después de tanto caminar llegué a un pequeño local donde había una joven de larga cabellera oscura que le cubría su rostro. Con una escasa luz se podía ver cómo sus manos hacían una especie de pulsera de un color rosa carmesí, la cual me ofreció y yo con miedo y desconfianza me acerque lentamente y la tome. Mientras me la colocaba en la muñeca cuando volví la vista aquella mujer ya no estaba, pensé que era una broma por parte de mi mente por el cansancio, pero la pulsera era real y seguía en mi muñeca. Continué con mi búsqueda, pero de la nada sentí un aroma a flores, una calidez en medio del frío. En ese momento volteé rápidamente y pude ver una silueta, pero en vez de darme miedo me dio una paz, una calma, sabía dentro de mí que la que estaba frente a mí era mi madre… se me hizo un nudo en la garganta que me impidió hablar, pero no fue necesario, ya que ella se acercó a mí y me dio un fuerte abrazo, ese que tanto había anhelado sentir una vez más. Mi corazón se quedó tranquilo. Al separarme de ella, con su mano, acaricio mi mejilla y se dio la vuelta para perderse en medio de la oscuridad. Después de ese reencuentro noté que ya no llevaba la pulsera que me había ofrecido aquella mujer, entonces entendí que el mito era verdad y que sí existía una mujer que podía traer del más allá a nuestros seres. Al salir el sol me dirigía a mi casa cuando una persona se me acerco preguntándome si conocía de una mujer que podía traer del más allá a nuestros seres queridos y que daba pulseras de colores dependiendo el sentir que llevabas, lo que me dejó intrigado y con ganas de saber qué pasaba si te daba un color diferente al que me había dado. … Creo que mi regreso deberá esperar, ya que deseo saber qué hay detrás de las pulseras del más allá…